Diócesis de Ipiales expresa solidaridad con comunidades afectadas por la violencia en abades y Guambuyaco
22 de Octubre de 2026
El obispo José Saúl Grisales Grisales hizo un llamado urgente a los actores armados para que cesen las hostilidades, respeten el Derecho Internacional Humanitario y permitan la llegada segura de ayuda humanitaria a las comunidades afectadas.

La Diócesis de Ipiales manifestó su preocupación y solidaridad con las comunidades de las subregiones de Abades y Guambuyaco, en el departamento de Nariño, especialmente con las parroquias que enfrentan situaciones de violencia que afectan la tranquilidad y la seguridad de sus habitantes.
A través de un comunicado emitido este 22 de octubre de 2026, la Iglesia católica expresó su cercanía con las parroquias Nuestra Señora del Rosario de Linares, San Juan Bautista de Sotomayor y Nuestra Señora de la Visitación de Tábiles, cuyos territorios se han visto afectados por hechos de violencia.
El documento señala que las consecuencias de esta situación no recaen únicamente sobre los templos religiosos, sino también sobre las familias, los niños, los jóvenes y los adultos mayores, quienes viven momentos de dolor, incertidumbre y temor.
🙏 Llamado urgente al cese de las hostilidades
En su pronunciamiento, la Diócesis de Ipiales elevó una oración por las familias afectadas, las personas heridas, quienes han perdido sus hogares y aquellas que se han visto obligadas a desplazarse, así como por quienes permanecen bajo amenazas contra su vida y tranquilidad.
El obispo José Saúl Grisales Grisales retomó el mensaje de paz del papa León XIV e invitó a rechazar cualquier forma de violencia y a elegir decididamente el camino del diálogo y la reconciliación.
Asimismo, la Iglesia hizo un llamado directo a los actores armados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario y protejan la vida, la dignidad y los bienes de las comunidades.
Entre sus principales peticiones se encuentran el cese de las hostilidades, la búsqueda de condiciones que permitan detener el sufrimiento de la población civil y la prevención de nuevos daños.
🕊️ Piden garantías para la ayuda humanitaria
Otro de los puntos centrales del comunicado es la necesidad de garantizar que la asistencia humanitaria llegue de manera segura a las personas que más la necesitan, sin poner en riesgo la vida de quienes prestan ayuda ni la de las comunidades receptoras.
La Diócesis también reiteró su compromiso de acompañar a las víctimas y a las comunidades parroquiales, escuchando sus necesidades y trabajando por la construcción de la paz.
De igual manera, invitó a las instituciones, organizaciones humanitarias y a la sociedad en general a unir esfuerzos para brindar atención oportuna y digna a las familias afectadas, así como para garantizar el respeto de los derechos humanos en estos territorios.
🇨🇴 Un mensaje de esperanza para Nariño
La Iglesia católica concluyó su pronunciamiento con un mensaje de esperanza, expresando su deseo de que la paz llegue pronto a cada hogar y que las comunidades puedan recuperar la tranquilidad.
El comunicado se suma a los llamados de distintos sectores sociales y comunitarios que buscan proteger a la población civil frente a los efectos de la violencia y promover soluciones que permitan avanzar hacia la reconciliación.
La petición de la Diócesis de Ipiales es clara: detener la violencia, proteger a la población civil y garantizar que las comunidades puedan vivir sin miedo.