
A lo largo del periodo (LP) y pulsos de tremor (TR), que se han asociado a emisiones de ceniza y continúan localizándose bajo el cráter del volcán Puracé, con profundidades menores a 1 km.
La sismicidad asociada al fracturamiento de roca (volcano-tectónica, VT), se ha localizado entre 13 y 18 km al nororiente del volcán Puracé, con profundidades entre 7 y 11 km (Figura 1). La mayor magnitud registrada fue de 1,8 ML. Continúa el proceso de deformación lenta del suelo en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga. En cuanto al monitoreo de gases, se mantienen las emisiones de dióxido de azufre (SO2), aunque se evidencia una disminución en sus valores.
En contraste, persiste el registro ascendente de la concentración de dióxido de carbono (CO2) medido en suelo. Luego del último boletín, se registró una emisión de ceniza, dispersada hacia el noroccidente del edificio volcánico según la dirección de los vientos (Figura 2). De acuerdo con la información publicada en plataformas de observación satelital, no se han identificado anomalías térmicas en el fondo del cráter. Figura 1. Mapa de localización de eventos sísmicos tipo VT registrados entre las 2:00 p. m. del 15 de septiembre y las 2:00 p. m. del 16 de septiembre de 2026. Figura 2. Registro de la cámara Mina, ubicada a 2,2 km al norte del volcán Puracé, que muestra la emisión de ceniza del 15 de septiembre de 2026 a las 5:57 p. m. hora local. En general, en las diferentes metodologías del monitoreo volcánico, los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante las últimas semanas se mantienen por encima de lo registrado en las líneas base de comportamiento y, por lo tanto, representan una alteración importante en su dinámica, por lo que el volcán continúa en estado de alerta Naranja. Mientras se mantiene el estado de alerta Naranja, es posible que se presenten variaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, es decir, que en algunos momentos puede disminuir con respecto a días o semanas anteriores, pero esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable. Para realizar el cambio al estado de alerta Amarilla se requiere de un tiempo prudencial en el que se evalúan todos los parámetros monitoreados y se determinan tendencias que puedan indicar una estabilidad confiable. Se recomienda a la comunidad en general no acercarse a la zona de los cráteres en los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, y de las cabeceras de los ríos que nacen en ellos, ya que, de forma repentina, pueden ocurrir emisiones de gases y ceniza, acompañadas de expulsión de fragmentos de roca. Asimismo, la acumulación de la ceniza y los materiales emitidos pueden formar flujos de lodo de menor alcance. Invitamos además a las comunidades a evitar compartir información relacionada con la actividad del volcán si esta no proviene del Servicio Geológico Colombiano o de las entidades que conforman el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Con base en lo anteriormente expuesto, desde el SGC recomendamos seguir atentamente la evolución de este proceso a través de los boletines diarios y demás información publicada por nuestros canales oficiales, así como atender las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).El llamado está dirigido a la comunidad para extremar las precauciones y atender las...
Seguir leyendo →En desarrollo de operaciones militares orientadas a preservar la seguridad en la vía Panamericana,...
Seguir leyendo →Por esta razón, hacemos un llamado a todas las familias que viven a orillas del río para que...
Seguir leyendo →